IN MEMORIAM BROEDER KEES JOORE

Vertaling van het In Memoriam uitgesproken door Br. Gé van Vugt f.i.c tijdens de Eucharistie en ter aarde bestelling van Br. Cornelio Joore.
Talca Chile, 13 januari 2016

Uit:

Nederlands Nationaal Volkslied

Mijn schild ende betrouwen zijt Gij, oh God mijn Heer.
Op u zo wil ik bouwen, verlaat mij nimmer meer.
Dat ik toch vroom mag blijven, uw dienaar t'allerstond.
De tirannie verdrijven die mij mijn hert doorwondt.

Mijn beste zusters en broeders,

We vieren de Eucharistie uit dankbaarheid. En het is aan mij om te danken voor zoveel dingen die op dit moment door mijn hoofd gaan. Het gaat me wonderlijk te moede nu ik me door jullie allemaal vergezeld weet, en ook door de broers van Kees in Nederland, die op dit moment met ons verenigd zijn. De liefde kent immers geen grenzen van tijd en afstand.

Samen met Cornelio zijn wij de laatste der Mohikanen als Nederlandse broeders in deze Chileense Provincie van Broeders, ofschoon Cornelio eigenlijk al geen Nederlandse nationaliteit bezat. Die gaf hij op (in de tijd van de dictatuur van Pinochet) om hier zijn taak als leraar te kunnen blijven vervullen.

Velen van jullie weten hoe Cornelio was als leraar. Uiterst duidelijk was zijn roeping. De getuigenissen die jullie vanavond uitgesproken hebben, zijn daar het beste bewijs van. Zoals andere broeders was ook hij een geboren onderwijzer. Door zijn liefde, zijn vakkennis en zijn passie dwong hij de bewondering van honderden leerlingen af. Hoe vaak sprak Cornelio mij over de eerste jaren in Chile!

Dank je wel, Kees, voor wat je geweest bent voor mij als medebroeder, als vriend van René en diens familie. Ik weet hoe je dit beleefd hebt: de pijn en de vreugde in je werk en in je vriendschappen. Wij broeders moeten je om vergeving vragen, want binnen onze communiteit van broeders, waar altijd de broederlijkheid zou moeten overwinnen, straalden we soms het tegendeel uit. De laatste jaren van ons samenzijn waren intens. Ik denk nu aan zijn aanwezigheid en nabijheid toen ik problemen had met mijn gezondheid. Hij vertrouwde me veel dingen toe over zijn leven. Zo ook deelde hij met mij zijn bijzonder geestelijk kracht om op het eerste gezicht een probleem te onderkennen in iemand. Hij leed veel. Hij wist van een van de drieëndertig slachtoffers van de mijnramp in het Noorden te zeggen wat hem overkomen was.

Ik bedank je vandaag voor het gegeven vertrouwen. Voor alles wat we gedeeld hebben over wat we als kerk doormaakten en als congregatie, waaraan je zo vele jaren trouw bent gebleven. Trouw aan datgene waartoe je je verbonden had. Je onzekerheid deed je zo vele keren schrikken, omdat het je moeite kostte de inconsequenties te begrijpen en te doorzien tussen de theorie en de praktijk van ons leven als christenen.

Een zwaard doorboorde je hart bij alles wat er plaats vond in die kleine christelijke basisgemeenschap in Pellines, en met de kapel die je met zoveel enthousiasme en opoffering gebouwd had. Je werd gewoon geliquideerd. Maar in al je vrienden en vriendinnen bleef de warmte, de liefde en de bewondering voor jou zichtbaar aanwezig.

En ik dank je ouders en bijzonder ook je tweelingbroer die je zo vroeg kwamen te ontvallen. Je broers Aad en Piet nemen vanuit Nederland met een warme broederliefde afscheid van jou. Onder ons zijn er maar weinigen die een idee hebben van de liefde die je familie voor je voelde, bijzonder ook je tantes “dik” en “dun”. Tussen haakjes, je was een ware meester in het uitvinden van grapjes en bijnamen, die op bepaalde mensen van toepassing waren.

Mijn woorden schieten tekort. Maar jij weet waar wij nu doorheen gaan. Er zijn geen bordenvegers meer die door de klas vliegen, en er zijn ook geen handstanden meer...

Nu ervaar je alleen nog maar wat het betekent: te rusten in de armen van een barmhartige God, Vader van Jezus, die je zo trouw gevolgd bent. We geven je nu weer terug aan de aarde die je geboren zag worden in Schiedam. Maar in ons hart bewaren we je warme vriendschap, je wijsheid, je momenten van bangheid en angsten.

Tota pulcra es María. Geheel zuiver zijt Gij, Maria.


(vertaling br. Nico Coolen f.i.c.)


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Het In Memoriam door br. Diego Izquierdo f.i.c.

Hno Cornelio Maria Joore Loog

Nació el 24 de enero de 1932 en Schiedam (Los países Bajos)
Profesó en la FIC el 15 de Agosto de 1954.
Murió el 12 de enero de 2016 en la casa de la comunidad San Antonio de Talca.

Normalista, con mención en Artes Manuales; profesor de Religión, Francés, Matemáticas y Estadística

Llega a Chile en 1961, se hace cargo del primer año básico (85 alumnos) a un mes de terminar el año escolar. Era el curso del Hno Willy Diependaal.
Estudia para obtener los títulos chilenos de Profesor de Enseñanza Primaria y Matemáticas y Estadística.
En 1970 obtiene la nacionalidad chilena.
Pasó la mayor parte de su tiempo en Talca.

Fue profesor de Matemáticas en el Colegio Integrado de Talca durante muchos años hasta que se integró al Centro Educacional Luis Rutten en 1993 cuando este colegio comenzaba su primera generación de estudiantes.

Se ha desempeñado como Ecónomo de la Provincia FIC chilena, apoyándola con jovialidad. Fundó la capilla Estrella del Mar en Pellines donde fue ministro de liturgia sirviendo fielmente durante más de 20 años.

Hoy estamos aquí realizando un acto fundamental de misericordia: entregar al hermano Cornelio a la tierra confiando en Dios Padre que lo recibe amorosamente en su ternura.

Cuando nos acercamos al cajón donde ahora reposa nos encontramos con él, en sus manos un rosario que rezaba en silencio y sobre su pecho un librito abierto en la imagen del fundador de la FIC mons. Luis Rutten y la reflexiones fundamentales de las constituciones FIC.

Estas reflexiones se refieren a la vida en comunidad fraterna, con quién nos comprometemos y adherimos, a qué nos dedicamos, de quiénes nos preocupamos, y qué mujer nos inspira.
Nuestro hermano Cornelio ha tratado de vivir esto fielmente, en la práctica de cada día. Su trabajo apostólico le ha llenado de alegría. En él ha crecido creativamente, con esfuerzo y ha sido una bendición poder ayudar a muchas personas a través del trabajo en las aulas, en la capilla, en las conversas continuas con la gente. Él estaba agradecido y muchos aquí presentes también.

Cuenta en sus memorias que conoció a los hermanos en una de sus escuelas: comencé la enseñanza básica en 1939 en un colegio de la Congregación que había en mi ciudad natal Schiedam (cerca de Rotterdam) La escuela parroquial de mi barrio era un colegio católico con maestros laicos. Los curas exhortaban desde el púlpito que los niños debieran matricularse en esa escuela. Pero mi papá era ex alumno de los hermanos y no les hizo caso. El matriculó a mis hermanos y a mí en un colegio de los Hermanos. Yo no era muy devoto ni piadoso, simplemente me fascinaban los hermanos. La fascinación le caracterizaba a la hora de ejercer su profesión en las aulas, de vivir en la comunidad de hermanos. El hermano Cornelio llamaba la atención de todos, se robaba la película y en ese empeño realizaba maravillas entusiasmantes que encantaban a muchos. Podemos creer que Dios estaba realizando su proyecto a través de su constante trabajo por los demás, dando esperanza y fortaleciendo las certezas de muchos..

También su trabajo le trajo decepciones originadas por sus propios defectos y por los defectos ajenos.
A lo largo de su vida hemos contemplado a Cornelio dedicado completamente a la misión que se le encomendó, fiel a la congregación, a pesar de los inconvenientes por los que pasó, fiel a la iglesia, a pesar de las incomprensiones de algunos. En todo, siempre ha podido más el amor a la gente, y a Dios.

En circunstancias adversas, dicen las constituciones FIC, se nos pide perseverar con creyente lealtad porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo el Señor y nosotros somos servidores de la gente por Jesús (2Cor 4,5)

Era buscador afanoso de la verdad, gustaba discutir con todos hasta hallarla. Cuando digo todos, también incluyo a Dios, la Iglesia, la comunidad, la gente.
¿Cómo vivimos y transitamos por un mundo que ya se fue hacia otro que puede ser y no se está seguro de que sea? Cornelio dedicaba mucho tiempo a encontrar respuestas. Cuando se nos caen los parámetros de vida, las prácticas de fe, solamente queda la fe, la fidelidad y recurrir a Jesús quien reordena y vitaliza. Así caminaba Cornelio los últimos años de su vida.

Cornelio hablaba mucho de su experiencia de fe, buscaba el sentido de tantos cambios experimentados desde su formación como hermano, sentía la fuerza del espíritu en el Concilio vaticano II con todo lo que significó en los años 60 y todavía necesitamos resignificar. Cornelio era directo para decir las cosas, transparente, honesto, buscador afanoso de la verdad, su conocimiento matemático le impulsaba a analizar las situaciones y responder con claridad. Le cargaban las inconsecuencias, también entre lo divino y lo humano. Persona muy amable que mostraba dureza ante la mentira y el engaño.

En las dudas y los cambios, yo creo que le ayudó mucho la experiencia de la misericordia de Dios, que no es más que experimentar su amor y lealtad en todas las circunstancias de la existencia cotidiana, como rezan las constituciones FIC, amando a nuestros semejantes y experimentando el amor de ellos y al creer en Dios muchas veces conocemos la oscuridad, pero aun así, el amor de Dios nos envuelve como un manto protector.

Aunque no cuadre tanto su ser histriónico con el silencio, puedo decir que lo cultivaba y el silencio y la oración personal fue para él importante. María era también fuente de inspiración y consuelo en su vida. El nos relata:
“Un par de veces al año había procesión en la ciudad: una vez en honor al Santísimo, otra vez a la Virgen Estrella del Mar, a San Servacio. Los hermanos de la casa matriz tenían el honor de llevar sobre sus hombros a la estatua de la Virgen y los fraters del cuarto año de la escuela normal actuaban de monaguillos turiferarios, o sea, andaban en la procesión con incensarios que echaban su rico perfume por las calles. Había varios días de ensayo para lograr que todos balancearan los incensarios rítmicamente al compás de la banda musical. Era todo un acontecimiento fastuoso y ostentoso: banderas, niñas vestidas de ángel, curas, religiosos y religiosas, organizaciones con sus estandartes, colegiales, etc.

Al obispo de la diócesis (Roermond), se le ocurrió la idea de llevar la estatua de la Virgen Estrella del Mar a todas las parroquias, capillas y conventos de su jurisdicción, como Virgen peregrina. Y un día le tocó a la escuela normal buscarla y recibirla en la parroquia más cercana. La capilla estaba preparada, era un mar de flores, guirnaldas y se había instalado un trono para la imagen.

Con mucha nostalgia recuerdo los días durante los cuales la estatua milagrosa estuvo en nuestra casa. Era como si estuviera realmente presente. Eran días de inmenso fervor, recogimiento y de mucha gracia. La imagen con su dulce sonrisa maternal casi nos hipnotizaba y era una fiesta estar en la capilla con ella, cantando, rezando, meditando. Cuando llegó el momento de su partida nos emocionamos todos y con pena en el alma la entregamos a otra parroquia”.

Gozaba contando historias, observando la realidad y escribiendo con gracia, celebrando la vida con mucha alegría. El hermano Luis Koeleman nos escribe desde Holanda al conocer su deceso Uds. pierden un hermano muy especial, "pintoresco" me atrevo decir. Una persona muy amable, querida por sus alumnos y personas que servía en la pastoral. Con muchos comentarios, pero siempre dispuesto a ayudar. No vamos a olvidar a Kees muy fácilmente. Deja un vacío. Estoy seguro que el Señor lo ha recibido con mucho gusto y con un poco de susto preguntándose: qué es lo que Me va a decir....

Le gustaba andar en bicicleta y la utilizaba hasta que tuvo fuerzas en el último año de su vida. Ahora pedalea alegremente hacia el encuentro con el Padre Dios, que es padre-madre amoroso. Que descanses en la paz de Dios que buscabas, que goces en el Reino de Dios. Reza por nosotros, hermano Cornelio.

Hno Diego Izquierdo
Superior Provincial FIC
Talca, 14 de enero de 2014